Anónimos

Hace diez años, cuando estaba de regreso a clases, una compañera me molestaba mucho por ser hija del único señor que tenia caballo, y me decía "La caballa". Yo solo lloraba y lloraba hasta que llegó el límite y no le fue suficiente el bullying verbal, sino que llegó a la violencia física y me golpeó en la cara y llegué toda ensangrentada a mi casa con un solo llanto y no paraba de llorar.... Hasta la fecha de hoy no se me olvida. Cada vez que me acuerdo, me lleno de miedo al pensar que me pueda pasar de nuevo. Espero que no haya más niños así, porque nosotros sufrimos demasiado con esos maltratos. Gracias

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